Artículo revista consumer 07/06/2005 - Ejercicios en el gimnasio 2ª parte: Rutinas y gestos adecuados a cada ejercicio
Rutinas y gestos adecuados a cada ejercicio
En cualquier
sentido, las partes más afectadas por los ejercicios mal hechos en un
gimnasio son las rodillas, tobillos, codos, hombros y cervicales
Las partes más
afectadas por los ejercicios mal hechos en un gimnasio son las
rodillas, tobillos, codos, hombros y cervicales
. Los ejercicios típicos requieren, como ya se ha citado, de
ciertas precauciones. En este sentido, Manuel Ocejo, fisioterapeuta
adscrito a las federaciones deportivas de Álava, propone seguir estas recomendaciones:
En las máquinas para ejercitar los hombros con poleas
hay que vigilar los aumentos de intensidad en el peso a levantar y en
el número de repeticiones, ya que el movimiento somete de por sí a
mucha tensión a la articulación, que requerirá adaptarse a las nuevas
condiciones de forma progresiva. El deportista deberá evitar que sus
manos en la extensión de la polea no sobrepasen su cintura.
En las extensiones de piernas y sentadillas
hay un riesgo de que las rodillas soporten tensiones excesivas. La
cabeza debe ir alineada y nunca hacia adelante o mirando hacia abajo,
ya que ello puede provocar una pérdida de la verticalidad. La forma
correcta de colocar las piernas es abriéndolas a la altura de los
hombros. Los pies deberán estar paralelos para no lastimar las
rodillas. La postura correcta al bajar en la sentadilla es colocarse
hasta simular que se está sentado o los muslos están paralelos al piso.
Por su parte, la cinta de correr y la bicicleta estática pueden generar
problemas en tobillos y rodillas si se realizan con excesiva tensión.
En el levantamiento de pesas tumbado, movimiento conocido como press de banca,
la barra debe tocar el pecho para que el recorrido de estiramiento de
pectorales sea el máximo. Si el levantamiento de peso es vertical,
sentado, nunca deberá hacerse por detrás de la cabeza. El movimiento
descendente tendría que concluir cuando los codos alcanzasen un ángulo
de 90 grados. Si de lo que se trata es de repetir movimientos con pesas
de forma alterna con cada brazo, habrá que procurar mantener las
muñecas rígidas para evitar así movimientos que puedan generar
tendinitis.
En el remo con barra hay que
evitar estirar las rodillas en extremo. La barra ha de dirigirse hacia
la parte alta del abdomen y los codos no van levantados, sino hacia
atrás. La cabeza va alineada con la espalda; la posición ideal de la
espalda es casi horizontal. Si este ejercicio no se efectúa con la
espalda recta, entonces los tendones de la corva y los lumbares hacen
el mayor esfuerzo. El agarre recomendable es un poco más abierto que la
altura de los hombros.
En las prácticas para
fortalecer los bíceps, los codos no se deben separar del tronco. Por su
parte, las piernas estarán separadas a la altura de los hombros y
ligeramente flexionadas. Los brazos se estiran cuando la barra está
abajo y es importante que no se columpie o mueva el tronco a la hora de
subir.
En los desplantes se deberá
evitar que la rodilla de adelante supere los 90 grados en relación con
el suelo para impedir que el peso caiga sobre ella. La espalda no se
debe inclinar y la pierna de atrás no se estira, aunque sí que se
flexiona hasta llegar casi al ángulo recto.