info@bodycenterbilbao.comEn este sentido, los preparadores físicos y monitores, sobre todo, recomiendan iniciar cualquier actividad física de forma suave. Además, aconsejan dejar pasar al menos 48 horasentre actividades diferentes que requieran el uso de los mismos grupos musculares para ser efectuadas, periodo que habría que elevar a 72 horas o más si la sesión en el gimnasio ha sido especialmente intensa. Tampoco es conveniente aumentar de una semana a la siguiente más de un 10% en la intensidad ni en la duración de los ejercicios a efectuar en el gimnasio, al que habría que dedicarle sesiones de entre una hora y hora y media y con el día de por medio. "Realizar un desmedido esfuerzo sin una asesoría física es muy peligroso. No hay que excederse", advierte Manuel Ocejo.
Otra de las consecuencias que puede producir una inadecuada práctica deportiva en los gimnasios es la ausencia de la biomecánica precisa para ejercitar determinados ejercicios. En este sentido, Ocejo considera fundamental la supervisión de un preparador físico. "Cuando la técnica no es buena, uno puede lesionarse. Es muy importante que el movimiento que se realiza cuando se carga una pesa esté bien hecho". Un ejercicio mal ejecutado no alcanzará el objetivo deseado y ello puede desembocar en una lesión. El deportista debe ser consciente de que tiene que mantener una postura correcta. Ésta consistirá en la posición neutral de la cabeza la pelvis y las rodillas relajadas
Un ejercicio mal ejecutado no alcanzará el objetivo deseado y ello puede desembocar en una lesión. El deportista debe ser consciente de que tiene que mantener una postura correcta. Ésta consistirá en la posición neutral de la cabeza la pelvis y las rodillas relajadas
Tampoco es desaconsejable, a tenor de los dictámenes de los expertos aquí consultados, procurar el equilibrio en la ejecución de los ejercicios. Suele ocurrir que muchas articulaciones se ven afectadas cuando los músculos que realizan acciones opuestas presentan un desarrollo muy desigual. Así, por ejemplo, puede ocurrir con un bíceps muy desarrollado y un tríceps débil, o al revés. Y ello puede derivar en tensiones que, a su vez, pueden degenerar lesiones en tendones o desgarros musculares. Para evitar tal situación, habría que estirar el músculo que se trabaja y ejercitar el músculo que no interviene mucho en la actividad. En este sentido, los especialistas recomiendan iniciar las sesiones deportivas con un calentamiento que facilite la activación del sistema circulatorio. El mismo debería incluir el estiramiento de los grupos musculares para desentumecerlos y habituarlos a la práctica que se va a desarrollar. Al mismo tiempo, con la finalización de la rutina, es conveniente rebajar la frecuencia cardiaca progresivamente y estabilizar las constantes del organismo. Para ello conviene llevar a cabo un periodo de relajación muscular y respiratorio, así como una nueva tanda de estiramientos.